A veces nos preguntamos por qué hay tan a menudo esa tendencia a situar los espacios para personas mayores en zonas aisladas de nuestras ciudades, apartadas de los núcleos centrales de actividad y participación.
Está claro que la búsqueda de calma y un bajo nivel de ruido pueden hacer que muchas veces se busque áreas tranquilas para ubicar centros de día para mayores o espacios de encuentro. Pero hay un punto que no debe olvidarse: en las encuestas y estudios, ellos mismos nos lo dicen de forma contundente y la inmensa mayoría prefiere estar en sitios cercanos y con fácil acceso a zonas con vida, poder ver a más gente, y estar con ella en el día a día.
Cada vez más es necesario tener en cuenta criterios de accesibilidad y conexión ágil a espacios culturales o de servicios, zonas para el ocio, el comercio, parques y áreas al aire libre. Por ejemplo, la existencia de espacios verdes, tan necesaria, al final no es de verdad efectiva si existen barreras que impidan su acceso de forma cómoda y segura. Aquí, las zonas peatonales suficientemente amplias, interconectadas con las viviendas y que den acceso a los parques, adquieren una gran importancia. Igualmente, un transporte público y accesible también es clave para el “envejecimiento activo” de todos nosotros.
En la actualidad este tema está cobrando cada vez más importancia y poco a poco numerosas instituciones y organizaciones de todo el mundo se implican desde diversos ámbitos. Queremos incluir en el blog un documento que nos ha llegado recientemente: Una Guía Ciudades Amigables con los Mayores, realizada tras distintos estudios por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Merece la pena, os la recomendamos.

